Me he comprado una Fujifilm X-M5 con un objetivo XC 35mm f/2. Te cuento por qué la elegí, el precio rebajado que pagué y mis consejos de accesorios SmallRig para manos grandes.

Hace poco me di un capricho: me decidí por una Fujifilm X-M5. Llevaba tiempo buscando un cuerpo compacto y versátil para mis viajes, y esta pequeña Fuji cumplía con todo. Aquí te cuento por qué la elegí, lo que pagué y mis primeros consejos si piensas seguir el mismo camino.
Mi elección se debe a dos razones principales.
La primera es su portabilidad. Con 355 g con batería y un formato compacto (112 x 67 x 38 mm), cabe en cualquier sitio. Para viajar ligero sin sacrificar calidad de imagen, es justo lo que buscaba.
La segunda es que es una Fujifilm. Las simulaciones de película de la marca (los famosos filtros y recetas) ofrecen un resultado listo para usar directamente desde la cámara. Pasas menos tiempo editando y más tiempo fotografiando.
La X-M5 de un vistazo
Sensor de 26 Mpx X-Trans BSI CMOS 4, procesador X-Processor 5, rango ISO de 160 a 12.800 (ampliable de 80 a 51.200), pantalla totalmente articulada, vídeo hasta 6,2K y un modo de vídeo corto 9:16 pensado para redes sociales. Sin visor ni estabilización en el cuerpo (IBIS), pero con estabilización digital en vídeo.
A tener en cuenta: la ausencia de estabilización en el cuerpo. Para fotografía de día o con un objetivo luminoso no es un problema, pero conviene saberlo antes de comprar.
Para empezar, opté por el Fujinon XC 35mm f/2, principalmente para retrato. En el sensor APS-C de la X-M5 ofrece un equivalente de unos 53 mm en formato completo, una distancia focal muy cercana a la visión humana.
Es un objetivo que recomiendo sin dudar para empezar:
Para el retrato del día a día, la relación calidad-precio es difícil de superar.
Estuve atento a las ofertas, y la paciencia dio sus frutos.
Si no tienes prisa, esperar una buena oferta marca una diferencia real en la factura final.
Este es el consejo que me habría gustado tener antes de pedirla, sobre todo si, como yo, tienes manos grandes.
La X-M5 es diminuta, y ese es todo su encanto. Pero esa compacidad tiene una contrapartida: el agarre se vuelve incómodo rápido cuando tienes manos grandes. Al cuerpo le falta empuñadura y el pulgar no encuentra dónde apoyarse. Para mí, dos accesorios SmallRig son casi imprescindibles.
Los dos accesorios SmallRig que conviene tener
El L-grip (SmallRig ref. 4875): una empuñadura en forma de L que añade superficie donde agarrar e incluye una placa Arca-Swiss en la base. El cuerpo se vuelve mucho más cómodo de manejar con una mano.
El apoyo para el pulgar (SmallRig ref. 4878): se desliza en la zapata y ofrece un apoyo firme para el pulgar. Ideal para la estabilidad y el uso con una sola mano.
Juntos, estos dos accesorios transforman la ergonomía de la X-M5 sin añadir apenas peso. Si tienes manos grandes, considéralos casi una extensión obligatoria del cuerpo.
A comprobar
Los enlaces de SmallRig apuntan a la referencia del producto (ASIN). Según la disponibilidad en tu Amazon local, el color o la ficha pueden variar. Comprueba siempre la compatibilidad con la X-M5 antes de comprar.
La Fujifilm X-M5 es, para mí, el compañero de viaje ideal: compacta, ligera y con el acabado Fujifilm que me encanta. Junto al XC 35mm f/2 para retrato y los accesorios SmallRig para mayor comodidad, es una configuración que recomiendo sin reservas. Pronto, las primeras fotos.
Raphaël Raclot is a French full stack developer passionate about cybersecurity and modern web technologies. He specializes in React, Next.js, and TypeScript, and shares his discoveries, projects, and insights here.
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